
Encrucijada física y cultural entre las duras tierras de la Meseta castellana y las levemente bañadas por las aguas del Mediterráneo. Una circunstancia que, unida al gran tamaño de su territorio, da lugar a un dispar medio natural y a un llamativo conjunto histórico-artístico.
La provincia de Teruel es increíblemente montañosa, las sierras de Albarracín, Javalambre, Gúdar-Maestrazgo, o Palomera combinan los frondosos bosques de sabinas y enebros, pastizales con tomillos unidos al aprovechamiento turístico de las numerosas casas rurales de la provincia repartidas por las comarcas.
Es llamativa su abrupta geografía, en la que ríos y montes configuran un paisaje duro y atractivo, como el carácter de sus habitantes. Rincones como el Alto Maestrazgo donde la orografía es montañosa, con desniveles que van desde los 1.100 m. de los valles Guadalope y Guadalopillo, situados al norte; hasta los 2.020 m. de la Sierra de Javalambre al sur y lindando con la provincia de Valencia. Los Órganos de Montoro y los Ojos de Pitarque, son lugares que unen a su belleza natural el aliciente de la tranquilidad y el sosiego. Los propios turolenses definen su Maestrazgo como un lugar donde "el silencio habla por si solo". Algo que los habitantes de la provincia de Teruel han sabido sacarle fruto, para ofrecer al visitante las comodidades de alojamientos llenos de detalles, rehabilitados y convertidos en casas rurales y hoteles con encanto, y que aúnan la hospitalidad de un tierra repleta de tesoros
Lo mismo ocurre con los resquicios históricos que han enriquecido a la provincia con un indiscutible patrimonio. Castillos y fortificaciones bañan la provincia diseminados estratégicamente por enclaves privilegiados. Numerosísima arquitectura religiosa barroca se extiende por los pueblos con un vasto repertorio de templos y ermitas dignos de ser visitados aprovechando nuestra estancia en casas rurales, que invitan al bienestar y la quietud.
El confort, los servicios y la hospitalidad de las gentes de la tierra, hace que se arrinconen el miedo por los aires fríos y secos que surcan esta zona. Además, no deben olvidar que ayudan a que el sabroso jamón alcance su punto justo de curación, convirtiéndose en producto gastronómico excepcional de calidad reconocida, el famoso "Jamón de Teruel".
Ruta de los castillos de Aragón
Canopy: suspenderse en medio de la nada