
Si la ciudad de Cuenca posee un hechizante trazado urbano, la provincia nos proporciona rincones de igual encanto. Villas como Alcohujate, Albendea, Arcas, Beteta, Belmonte, Cañaveruelas, La Frontera, Nohales, Monreal del Llano, Montalvo, Pozoamargo, Tebar o Valdecañas nos muestran un peculiar enclave donde el viajero tiene la oportunidad de descansar y degustar platos tan típicos como las tripas de cordero asadas, en las cientos de casas rurales repartidas en la provincia de Cuenca.
Casas rurales, hoteles, albergues, camping o posadas de los pueblos serranos que nos llevan hasta el nacimiento del cautivador río Cuervo con su espectacular paisaje de cascadas. Interesantes algunas localidades dispuestas por la comarca de La Alcarria, tan reconocidas por todos gracias al Nobel de Literatura, Camilo José Cela en su “Viaje a La Alcarria”.
No perdemos de vista el enorme valor del Parque Natural Hoces del Gabriel y los riachuelos, lagunas y cascadas que se dan la mano con conventos renacentistas y conjuntos monumentales compuestos por alcázares, murallas o iglesias, ruinas romanas como las de Segóbriga o castillos como el de Belmonte y Alcorcón, nos sugieren la inmensa belleza de esta tierra.
Canopy: suspenderse en medio de la nada