
Pero sin duda Ciudad Real, su provincia, es famosa por sus molinos y castillos, volcanes y cuevas prehistóricas, sin olvidar que tiene la Reserva Natural del complejo lagunar de Alcázar de San Juan, y diversos Monumentos Naturales que protegen geoformas volcánicas. Unas manifestaciones volcánicas que tiene una edad entre 1 y 8 millones años y constituyen formaciones de indiscutible interés, tanto por su cantidad como por su variedad.
Su indiscutible patrimonio histórico debemos achacarlo a la Reconquista y sus diferentes batallas. Así, la mayoría de castillos y fortalezas de Ciudad Real se extienden en a lo largo del Campo de Calatrava y San Juan. Poblaciones como Aldea del Rey, Carrión de Calatrava, Salvatierra, Bolaños de Calatrava o Alcázar de San Juan ponen de manifiesto esta riqueza y la comparten con los viajeros que llegan a ella deleitándose de estancias inolvidables en sus casas rurales, posadas o albergues, salpicados en toda la provincia de Ciudad Real. Un medio rural que ofrece tranquilidad y escenarios insólitos para todos lo que quieran complacerse de un turismo distinto.
Los habitantes de esta tierra, consecuentes con el incremento de viajeros en busca de paz o propuestas distintas como la Ruta de Don Quijote, por ejemplo, han otorgado a sus establecimientos encanto y calidad, atención y mimo, con lo que sus casas rurales, rehabilitadas o de nueva construcción, se convierten en el reclamo ideal de cualquier turista.
Parajes y poblaciones que nos evocan tradiciones aún conservadas, un Campo de Criptana que alberga los famosos molinos confundidos con gigantes por el hidalgo Don Quijote, son motivos suficientes para recalar en esta generosa tierra.
De Daimiel a Ruidera: La Mancha húmeda
Canopy: suspenderse en medio de la nada